Oportunidad y Marco del Compliance:

Con la función y la implantación sistemas de Compliance se pretende, por un lado, instaurar en las organizaciones una cultura de cumplimiento, que por lo que se refiere al ámbito penal, puede resumirse en la idea de tolerancia cero con los delitos; y por otro, establecer un conjunto de procedimientos y buenas prácticas adoptados por las organizaciones, y adaptadas a las mismas, a fin de identificar y prevenir riesgos operativos y legales.

El liderazgo incuestionable en nuestro momento del derecho anglosajón ha provocado una colonización de sus modelos, que contemplan la responsabilidad criminal de las personas jurídicas, colonización en este caso que posee una clara explicación racional, al estar asentada en sólidos criterios de política criminal, que son hoy objetivamente más acertados frente a planteamientos ontológicamente más puros.

Resulta evidente que es más eficaz la prevención de conductas ilícitas complejas, que pueden alterar ostensiblemente el orden económico y social, cuando la propia organización se ve expuesta a consecuencias jurídicas graves por aquéllas, y es precisamente por ello por lo que aparecen los sistemas de Compliance como instrumentos con una finalidad eminentemente preventiva, incentivando a las organizaciones para que los adopten e implementen con eficacia, con medidas que eximen o atenúan la responsabilidad criminal, a modo de escudos penales.

Desde esta vertiente, con la atribución de responsabilidad penal a las organizaciones, la función del Compliance, y el sistema que se crea por la aplicación de esta política, aparece como un instrumento con un objetivo preventivo incuestionable.

La necesidad de la función del Compliance viene incrementada además por el entorno legislativo cada vez más abundante y complejo en que las empresas desarrollan su actividad, el nivel de beligerancia cada vez mayor de los organismos regulatorios y de las administraciones publicas en general, así como por el impacto que estas regulaciones suponen. Todo ello sumado a los recientes escándalos societarios y al incremento de la sensibilidad social respecto de la ética de los negocios, hace que un mayor número de organizaciones internalicen estándares éticos y establezcan políticas y programas de prevención de los delitos.

Hoy en día, tras la reformas operada en nuestro Código Penal y la actual redacción del artículo 31 bis, así como por la aparición de estándares nacionales e internacionales de alto nivel en materia de gestión de riesgos penales, podemos afirmar que existe una obligación legal negativa, de tal modo y manera que de no implementarse un sistema Corporate Compliance, se van a irrogar contingencias penales severas para la persona jurídica, responsabilidades personales a los administradores, así como la estigmatización de la organización con efectos reputacionales negativos que comprometerán la sostenibilidad de su negocio.

Modalidades:

  • Dos modalidades de “Compliance Penal”
  • Preventivo: Predelictual y opera a modo de eximente.
  • Reparativo: Postdelictual y opera como atenuante.

Contenido mínimo de los sistemas de Compliance:

Los sistemas de Compliance deben reunir una serie de características comúnmente consideradas como presupuestos de su efectividad:

  1. Globalidad: comprendiendo al conjunto de la organización, a todos sus miembros y actividades.
  2. Trazabilidad: evidencias registradas y registrables, a fin de poder espetar la exención o atenuación de responsabilidad.
  3. Alto estándar de rigor técnico jurídico corporativo.

Factores de la función de Compliance.

 

  • Ética empresarial.
  • Accionariado y Órganos de Gestión Social.
  • Sector de Actividad y Competencia.
  • Estructura existente.
  • Cultura empresarial y pasado.
  • Mapa normativo e internacionalización.
  • Volumen y distribución centros de trabajo.

 Ventajas de la función de Compliance:

 

  • Cultura del cumplimiento
  • Cumplimiento de normativa y minoración de riesgos
  • Escudo Penal
  • Imagen reputacional.
  • Ventaja competitiva.
  • Sostenibilidad del negocio.
  • Confianza para accionistas, inversores, empleados, administración y clientes.
  • Sistematización del Compliance.

Implantación P.P.D: Fases

  1. Comprensión de la organización, contexto, necesidades y alcance del programa.
  • Tipología tarea: Prevención y/o reacción
  • Identificación de las obligaciones Compliance: legales, contractuales, judiciales, autorregulación y estándares éticos y de comportamiento en la rama de actividad.
  • Formación jurídica, auditora, relación autoridades.
  1. Mapa de riesgos
  • Identificación y evolución del riesgo penal (o de cualquier otro tipo sugerido)
  • Evaluaciones periódicas
  1. Plan de Acción e implementación PPD
  • Liderazgo Alta Dirección
  • Código Ético
  • Política de Compliance, procedimientos y asignación de roles.
  • Canal de denuncia
  • Plan de acciones
  • Estimación de recursos para Gestión Compliance.
  • Órgano Compliance
  • Medios técnicos
  • Formación
  • Comunicaciones internas y externas
  • Información documentada
  1. Gestión del programa.
  • Control operacional
  • Evaluación y auditoria
  • Mejora continua